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Santa Cruz, Bolivia
Cirugía Oncológica y Laparoscópica

Prostatectomía Radical
Laparoscópica

Tratamiento quirúrgico de intención curativa para el cáncer de próstata localizado. La visión laparoscópica magnificada de alta definición permite extirpar el tumor con máxima precisión preservando los esfínteres urinarios y las bandeletas neurovasculares de la erección.

¿Qué es la Prostatectomía Radical Laparoscópica?

La Prostatectomía Radical Laparoscópica es una intervención quirúrgica mayor diseñada para extirpar por completo la glándula prostática, las vesículas seminales y los ganglios linfáticos pélvicos (linfadenectomía) en pacientes diagnosticados de cáncer de próstata localizado.

A través de 4 o 5 diminutas incisiones de 5 a 10 mm en el abdomen, se introduce una óptica de alta definición 4K e instrumental microquirúrgico articulado. Esto permite al cirujano trabajar en el espacio profundo de la pelvis con una magnificación visual de hasta 10 aumentos, garantizando bordes quirúrgicos libres de tumor y una anastomosis uretrovesical hermética.

Objetivo trifecta del tratamiento: 1) Curación oncológica del cáncer (márgenes negativos), 2) Preservación precoz de la continencia urinaria y 3) Conservación de la potencia sexual mediante técnica con preservación de nervios cavernosos (Nerve-Sparing).

Ventajas sobre la Cirugía Abierta

Máxima Precisión Anatómica

  • Visión magnificada 10x de nervios y vasos pélvicos
  • Excelente hemostasia con pérdidas sanguíneas mínimas
  • Sutura uretrovesical milimétrica y sin fugas
  • Menor riesgo de transfusiones sanguíneas

Recuperación y Calidad de Vida

  • Dolor postoperatorio significativamente menor
  • Estancia hospitalaria de solo 48 horas
  • Incisiones estéticas de apenas milímetros
  • Retorno más rápido a la continencia urinaria activa

Etapas de la Cirugía Laparoscópica

1. Estadificación y Planificación

Resonancia Magnética Multiparamétrica (mpRMN), PSA total/libre, escala Gleason y gammagrafía ósea.

2. Anestesia General y Posición

Anestesia general balanceada con monitoreo hemodinámico continuo y posición de Trendelenburg.

3. Abordaje de Mínima Invasión

Colocación de puertos de 5 a 10 mm en el abdomen e insuflación de CO2 con neumoperitoneo controlado.

4. Disección con Preservación Nerviosa

Liberación meticulosa de la próstata preservando las bandeletas neurovasculares erectores si está indicado oncológicamente.

5. Anastomosis Vesicouretral Estanca

Reconexión directa y milimétrica entre la uretra y el cuello de la vejiga con sutura continua reabsorbible (Van Velthoven).

6. Deambulación Precoz y Alta en 48h

El paciente camina al día siguiente y recibe el alta médica a las 48 horas con sonda vesical temporal.

¿Cuándo está indicada la cirugía?

Cáncer Localizado (T1-T2)

Tumor confinado dentro de la cápsula prostática con intención curativa total.

  • Máximas probabilidades de curación (>95%)
  • Preservación nerviosa bilateral
  • Excelente control oncológico
  • Supervivencia libre de enfermedad

Cáncer Localmente Avanzado

En casos seleccionados como parte de un enfoque multimodal con linfadenectomía.

  • Linfadenectomía pélvica extendida
  • Control local de la masa tumoral
  • Disminuye riesgo de retención urinaria
  • Guía tratamientos complementarios

Pacientes Jóvenes / Activos

Hombres con expectativa de vida mayor a 10 años que buscan erradicar el tumor.

  • Evita radioterapia pélvica y sus secuelas
  • Control exacto del PSA postoperatorio
  • Rehabilitación sexual guiada
  • Retorno a actividades cotidianas

Preguntas Frecuentes

Sí. En tumores diagnosticados tempranamente donde el cáncer no invade la cápsula, se realiza una cirugía con preservación nerviosa (Nerve-Sparing). Gracias a la magnificación laparoscópica, se preservan las bandeletas que transmiten los impulsos eréctiles. Complementamos con programas de rehabilitación precoz con medicamentos PDE-5.

La técnica laparoscópica preserva la longitud funcional del esfínter uretral estriado. Durante las primeras semanas tras retirar la sonda es normal tener escapes transitorios de esfuerzo, pero con ejercicios de suelo pélvico (Kegel) más del 90-95% de los pacientes recupera el control voluntario completo de la continencia en los primeros meses.

La sonda vesical se mantiene colocada durante aproximadamente 7 a 10 días para permitir que la nueva unión entre la uretra y la vejiga cicatrice herméticamente. Su retiro se realiza en el consultorio de forma rápida e indolora.

A las 6 a 8 semanas de la intervención se solicita un análisis de PSA Ultra-sensible en sangre. El valor debe ser prácticamente indetectable (<0.02 ng/ml), lo que confirma que no quedan células prostáticas en el organismo.
Cirugía Oncológica de Mínima Invasión

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